SALAR DE ATACAMA

El término “salar” describe un área recubierta de sal que se forma mediante la evaporación de aguas subterráneas en cuencas desérticas cerradas hidrográficamente. El Salar de Atacama se encuentra en una depresión desde donde la salmuera subterránea no puede salir por lo que se forma un reservorio endorreico, y que es abastecido con agua mediante precipitaciones y derretimientos de nieve y glaciares desde Los Andes. El permiso de la autoridad de supervisión de agua competente sobre el uso de las aguas subterráneas en el Salar depende de la cantidad con la cual se rellenan las aguas dulces subterráneas (acuífero).

El Salar de Atacama, tal como se conoce actualmente, se formó durante varios miles de años por un proceso continuo de evaporación natural. La salmuera del Salar, solución salina altamente concentrada en el subsuelo, también fue creada por este proceso natural llamado ciclo hidrológico.

La fase acuosa de la salmuera se evapora naturalmente en la zona periférica del Salar, así como en las lagunas del interior. Esta solución salina, por tanto, una parte constante del ciclo hidrológico.

DIFERENCIA ENTRE AGUA Y SALMUERA

Debajo de la recubierta de sal del Salar de Atacama se encuentra un gran yacimiento de una solución salina con un contenido de agua de aproximadamente 70%, la denominada salmuera. El porcentaje de sal es relativamente alto con 300.000 mg/l con sodio, magnesio, litio, potasio y boro.

Contiene siete u ocho veces más sal que agua del mar y, por consiguiente, no es apto como agua potable ni para la agricultura. La salmuera contiene 200 veces más sustancias sólidas solubles (TDS) que agua potable y 70 veces más que agua que apenas puede ser utilizada para la agricultura.

Conforme a la clasificación chilena NCh1333, no se permite más que 5000 mg/l de TDS para el regadío agrario y, conforme a NCh409, un máximo de 1500 mg/l de TDS para agua potable. El agua marina contiene aproximadamente 35000 mg/l de TDS y la salmuera de Atacama más de 300.000 mg/l. Por ende, no se parece a agua en el sentido tradicional.

En el Salar de Atacama, extraemos salmuera y la introducimos en piscinas para concentrar la solución a través de la evaporación replicando un mecanismo natural que ya existe. Es decir, un proceso de evaporación artificial que permite que el agua sea devuelta a la atmósfera, contribuyendo al ciclo hidrológico natural.

MANEJO HIDROGEOLÓGICO DEL SALAR

La importancia de los recursos hídricos, a nivel internacional, ha ido adquiriendo cada vez mayor valor para los países y sus comunidades, sobre todo en aquellas cercanas a operaciones como la minería, donde la gestión de los recursos hídricos juega un rol trascendental en la operación.

Es importante destacar que la operación no pierde agua, el destino de esa agua es evaporarse, y esa es la razón por la cual el Salar está ahí. El Salar de Atacama es producto de miles de años de evaporación.

Pese a ello, existe un exigente control que permite llevar registros del consumo de agua con el que se trabaja en la producción de litio, con el objetivo de demostrar que la operación no pone en riesgo el abastecimiento de las comunidades, ni la flora y fauna de los alrededores del Salar.

Este plan consiste en una completa red de monitoreo de control ambiental, el cual cuenta con un total de 225 puntos oficiales de control. Esta información está disponible a toda la comunidad a través del sitio web “SQM en Línea”; cuya plataforma entrega parámetros y variables desde los puntos de medición que dispusimos desde el núcleo hasta las zonas aledañas al Salar de Atacama.

Cada seis meses se generan reportes del comportamiento de los pozos, y los resultados del monitoreo son enviados a la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA). La mayor cantidad de esos puntos de control están en la zona de transición, donde se encuentran las lagunas, la vegetación y el ecosistema en general.

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