CHILE Y EL LITIO

La historia de SQM y el litio se inicia en 1986 cuando la compañía comenzó a producir nitrato de potasio, elaborado a partir de nitrato de sodio y cloruro de potasio.

El nitrato de sodio era obtenido en grandes cantidades desde el caliche que abunda en el Desierto de Atacama. Sin embargo, el cloruro de potasio no se producía en Chile y se compraba en el extranjero, siendo Canadá el mayor proveedor.

La urgente necesidad de contar con una fuente propia de abastecimiento de cloruro de potasio hizo que los principales ejecutivos de SQM comenzarán a explorar el mercado local. La solución estaba en el Salar de Atacama.

La empresa norteamericana Amax y la chilena Molymet intentaban producir en el territorio potasio, litio y sulfato de potasio sin éxito; en 1992 ambas empresas licitaron su participación en el consorcio denominado Minsal, transformándose en una oportunidad para SQM. Así, el porcentaje licitado fue íntegramente adquirido por SQM y la sociedad cambió de nombre a SQM Salar.

Inicios en el Litio

Tras el éxito alcanzado en la extracción de cloruro de potasio desde el Salar de Atacama, los ejecutivos de la compañía comenzaron a fijarse en el litio, que en 1996 ya presentaba un precio internacional atractivo para la operación. Aprovechando que la salmuera extraída tenía niveles similares de cloruro de potasio y litio, la decisión fue producir litio como producto secundario, el cual tomó cada vez más relevancia.

Por esos años, el litio presentaba un crecimiento de ventas cercano al 3% anual. Era utilizado principalmente para elaborar lubricantes,  colorantes e insumo para fabricar vidrios o aluminios para la construcción.

Sin embargo, dado el gran potencial que tenía la zona, se incorporaron distintos expertos con experiencia en litio, y así, en Salar del Carmen, se construyó la primera planta para tratar las salmueras y transformarlas en carbonato de litio. El proceso suponía costos de producción considerablemente menores a los de competidores internacionales, considerando que parte de éste era absorbido por el proceso para obtener cloruro de potasio.

En resumen, desde 1994 a 2017, SQM ha invertido más de US$ 1.800 millones en el Salar de Atacama. Sin embargo, el éxito de la compañía ha sido la forma en que se hicieron las inversiones y la tecnología que se utilizó para tener hoy una de las plantas de cloruro de potasio y de litio más.

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