En defensa al litio chileno

El litio se ha convertido en uno de los metales de la electromovilidad. De dónde provendrá este litio es clave, pues la lógica detrás del impulso de la electromovilidad es la de generar tecnologías más sustentables. Es por tanto crucial que el litio usado por la electromovilidad se desarrolle no solo con altos estándares medioambientales, sino que sea producido en un contexto económico y social apropiado.

La visión de que los metales no pueden ser considerados como commodities en cuanto a su nivel de sustentabilidad ha empezado a permear en la industria automotriz. Esta entiende hoy que el driver que motiva a sus clientes a cambiarse al automóvil eléctrico es precisamente la preocupación creciente de la sociedad por el resguardo del medioambiente y las múltiples dimensiones sociales.

En el último tiempo se han escuchado críticas acerca de la sustentabilidad del litio producido en Chile, en particular con respecto a la explotación de litio en el Salar de Atacama. Estas críticas no solo reflejan un desconocimiento del proceso productivo, sino que también una visión parcial y no holística de la sustentabilidad y sus tres componentes: económica, ambiental y social.

En cuanto a la componente económica, es de conocimiento común que el Salar de Atacama es considerado como el depósito mineral de litio más competitivo del mundo.

Con respecto a la componente medioambiental, Chile cumple con altos estándares internacionales en el ámbito ambiental. Por su parte, las dos empresas que actualmente realizan la extracción desde el Salar de Atacama se encuentran listadas en la bolsa de Nueva York. Esto las obliga a contar con un nivel de regulación con los más altos estándares de calidad, monitoreo y control, así como de transparencia en el cumplimiento de todos sus compromisos ambientales.

Así, por ejemplo, el uso de agua en el proceso productivo, una de las críticas ambientales más frecuentes realizadas a la producción de litio en el Salar de Atacama, se realiza sobre una base racional y eficiente que permite que tanto el consumo de agua fresca como la huella de agua sea apenas la mitad de la requerida para producir litio desde el mineral de espodumeno (asociado al litio producido en Australia y China).

Finalmente, en cuanto a la componente social, pocos países productores de litio poseen los altos estándares de transparencia e institucionalidad respeto y monitoreo por los derechos humanos, que aplican en Chile.

El futuro del automóvil eléctrico depende de demostrar que los metales utilizados en su manufactura sean producidos de forma sustentable, y en este sentido el litio chileno es probablemente la oferta de litio más sustentable disponible en el mundo.

 

Juan Ignacio Guzmán
Gerente general de GEM y profesor asociado adjunto de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Entrevista de Pablo Altimiras

Hay un potencial tremendo en la industria del litio

¿Qué fue en específico lo que los convenció de este proyecto en Australia?

Existen una serie de factores. Lo primero, es la calidad del recurso natural: es muy grande y tiene una alta ley de litio, lo cual nos permite pensar en expansiones futuras más allá de las 50.000 toneladas iniciales que esperamos lograr en esta primera etapa.
La segunda razón es que, de acuerdo con nuestros estudios, el proyecto es muy competitivo en costos, lo cual se alinea con nuestra idea de ser siempre productores de muy bajo costo.
En tercer lugar, Australia es un país ideal para hacer un proyecto como este. Es una jurisdicción segura para hacer negocios, es un país minero con regulaciones claras y posee experiencia en el desarrollo de proyectos similares.
Y en cuarto lugar, la calidad y experiencia de nuestro socio. Wesfarmers es una gran empresa y complementa perfectamente las capacidades que nosotros tenemos. Esto hace que nuestro JV sea muy beneficioso para ambos.

– ¿Seguirán siendo socios con Wesfarmers Limited o este joint venture tiene una fecha de expiración o es solo para una parte del proyecto?
Nuestra alianza con Wesfarmers va muy bien y nos complementamos perfectamente. Hay un potencial tremendo en la industria del litio y en Australia en particular, y creemos que juntos podemos agregar valor en estos desafíos.

– ¿El litio que van a procesar en Australia es de mejor calidad que el chileno?, ¿cuál es la proporción de exportaciones desde Chile y desde Australia que tendrán una vez operando el MT Holland?
El recurso natural de Mt Holland es distinto al del Salar de Atacama. Es un mineral sólido que se llama espodumeno, pero la calidad del producto que se elaborará será la misma, pues es la calidad que exige el cliente final. En SQM tenemos muchos años de experiencia agregando valor a nuestros productos y en especial a litio, refinándolo hasta los más altos grados de pureza que permiten que sea usado en baterías de última tecnología. Lo que haremos en Australia no será distinto a lo que hacemos en Chile en ese aspecto.
Con respecto a los volúmenes, en Chile estamos trabajando en una expansión para alcanzar 180 mil toneladas. En Australia, seremos dueños del 50% de 50 mil toneladas, por lo tanto es claro que en esta primera etapa, la proporción en Chile seguirá siendo muy superior.   

– ¿Cuáles son las proyecciones de demanda de litio que proyectan para los próximos cinco o más años?, ¿qué explica ese boom?
Nuestras proyecciones indican que la demanda al 2025 podría estar entre 800 mil y 1 millón de toneladas de LCE. Para 2030, existen escenarios que indican que la demanda podría superar los 2 millones de toneladas de LCE. Esto indica un crecimiento anual promedio cercano a 20%, cifra que es muy importante y que cuesta ver en otros minerales.
El gran driver de crecimiento es la penetración de autos eléctricos. En 2020, el número de autos eléctricos vendidos a nivel mundial fue de un poco más de 3 millones de unidades. En 2025, esperamos más de 13 millones. Para 2030, unos 30 millones, lo que significa un crecimiento de 10 veces en 10 años.

– ¿Y SQM será capaz de absorber orgánicamente parte de esa mayor demanda?, ¿o necesariamente vendrán más proyectos o compras?
Estamos trabajando para eso. En Chile esperamos crecer desde 70 mil a 180 mil toneladas de LCE y en paralelo vamos a desarrollar este proyecto en Australia. Este crecimiento representa un esfuerzo tremendo pero necesario para seguir abasteciendo este mercado en crecimiento.
Por sobre esto, siempre estamos evaluando alternativas donde podamos agregar valor.

– Además de Chile y Australia, ¿en qué otros países están haciendo prospecciones para nuevas exploraciones de litio?
No nos hemos cerrado a iniciativas en otras jurisdicciones. Hemos evaluado proyectos en varios países. Cuando encontremos algo donde nosotros podamos agregar valor, lo informaremos oportunamente.

– Hace poco anunciaron un acuerdo con una división de LG, ¿vienen más contratos de ese tipo en camino?, ¿cuándo debieran anunciarse?
Seguimos trabajando en diferentes soluciones comerciales para nuestros distintos clientes. Una de esas soluciones son los contratos de largo plazo y, por lo tanto,  estamos evaluando ejecutar más de ellos en los próximos meses. Lo importante es que esos contratos sean beneficiosos para todos los involucrados.

– Respecto a las reclamaciones ambientales que tienen en el Salar de Atacama, ¿no pone en riesgo el futuro de su operación?
La sustentabilidad es un tema fundamental para la compañía. Tanto es así que hace algunos meses hemos anunciado un ambicioso plan de sustentabilidad que tiene compromisos muy importantes para reducir significativamente el uso de agua continental en todas nuestras operaciones; la extracción de salmuera en el salar; y alcanzar la carbono neutralidad en nuestras operaciones de litio al 2030, además de profundizar nuestros vínculos con las comunidades locales. La ejecución de ese plan está en marcha y estamos incorporando nuevas certificaciones de estándar internacional para cumplir nuestras metas.   

– ¿Cuál es el cuidado ambiental que están teniendo en Australia, para que no ocurra algo similar que en Chile?
Australia, al igual que Chile, tiene una legislación e institucionalidad ambiental muy exigente y por lo tanto el proyecto ha considerado todos los estudios y medidas necesarias para respetar el medio ambiente. Por otro lado, Wesfarmers tiene la misma visión que nosotros en materias de sustentabilidad y por lo tanto ya estamos evaluando diversas medidas de mitigación y de mejoras para hacer que este proyecto tenga el menor impacto posible en la comunidad y en el ambiente.

– ¿SQM instalará una oficina en Australia, ¿quién se hará cargo de esa operación?
SQM ya cuenta con una oficina en Australia hace varios años, pero la ejecución del proyecto y la posterior operación no será responsabilidad de ninguno de sus socios, sino que de Covalent Lithium, que es la sociedad que tenemos en conjunto con Wesfarmers.

 

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